
Repudiamos las declaraciones del Presidente de la Nación y advertimos sobre el avance de discursos que atentan contra la democraciaDesde APUNSAM expresamos nuestro más enérgico repudio y profunda preocupación por las declaraciones realizadas por el presidente de la Nación, Javier Gerardo Milei, en una reciente entrevista periodística, en la que asocia a docentes, estudiantes e investigadores con el terrorismo.
Este tipo de afirmaciones remite a las etapas más oscuras de la historia argentina y latinoamericana, cuando la estigmatización de quienes pensaban distinto fue utilizada para justificar la persecución política, la represión, desaparición forzada y la vulneración sistemática de los derechos humanos.
Señalar a integrantes de la comunidad universitaria como enemigos constituye un hecho de enorme gravedad institucional y un ataque directo a la universidad pública, a la libertad de pensamiento y a la producción de conocimiento.
Estas declaraciones, además, adquieren una dimensión aún más preocupante si se las analiza en el contexto de recientes expresiones de funcionarios de los Estados Unidos, entre ellas las del secretario de Estado Marco Rubio, quien ha planteado una política de combate al terrorismo con alcance regional en América Latina.
Consideramos que, lejos de tratarse de hechos aislados o meramente discursivos, estas manifestaciones configuran un clima político que busca reinstalar viejas doctrinas de seguridad nacional, basadas en la construcción de enemigos internos y la criminalización de la protesta social.La historia de nuestro continente demuestra las consecuencias devastadoras que tuvieron esas concepciones, expresadas en la coordinación represiva conocida como el Plan Cóndor.
Por ello, advertimos sobre cualquier intento de reeditar, bajo nuevas formas y discursos, mecanismos que habiliten la persecución de trabajadores, estudiantes, investigadores, organizaciones sindicales y movimientos populares.Desde APUNSAM reafirmamos nuestro compromiso con la defensa irrestricta de la democracia, los derechos humanos, la universidad pública, gratuita, inclusiva y de calidad, y la plena vigencia de las libertades sindicales, académicas y de expresión.
Convocamos a toda la comunidad universitaria y al conjunto del movimiento obrero organizado a mantenerse unidos y en estado de alerta frente a cualquier intento de disciplinamiento o criminalización de quienes luchan por una sociedad más justa, democrática y solidaria.
¡La universidad pública no es el enemigo!
¡Defender la educación, la ciencia y los derechos humanos es defender la democracia!