
El pasado 8 de junio se llevó adelante la Asamblea Ordinaria de APUNSaM, un espacio fundamental de participación y democracia sindical donde las trabajadoras y los trabajadores Nodocentes nos encontramos para hacer balance del camino recorrido y definir los desafíos que tenemos por delante.
Durante la jornada se presentó la Memoria y el Balance correspondiente al año 2025, los cuales fueron aprobados por unanimidad por las y los presentes, ratificando el compromiso, la responsabilidad y la transparencia con la que nuestro sindicato desarrolla su tarea en defensa de los derechos de la comunidad Nodocente.
Además de la presentación institucional, la Asamblea permitió realizar un análisis colectivo sobre la situación que atraviesa actualmente el sistema universitario argentino, marcado por una profunda crisis salarial, el desfinanciamiento de las universidades públicas y el deterioro de las condiciones laborales de quienes sostenemos diariamente el funcionamiento de estas instituciones.
En este marco, las y los compañeros debatieron sobre la necesidad de profundizar el plan de lucha para exigir el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario, entendiendo que garantizar el financiamiento de la Universidad Pública no es solamente una cuestión presupuestaria, sino una decisión política que define el modelo de país que queremos construir.
La comunidad Nodocente tiene un rol central en esta defensa. Somos quienes todos los días hacemos posible el funcionamiento de las universidades, acompañando las tareas académicas, administrativas, técnicas y de servicios que permiten que miles de estudiantes puedan acceder a una educación pública de calidad.
Por eso, frente a un escenario de ajuste y pérdida del poder adquisitivo, la organización colectiva continúa siendo nuestra principal herramienta. La unidad, la participación y la solidaridad entre trabajadoras y trabajadores son el camino para sostener nuestros reclamos y defender las conquistas alcanzadas.
La Asamblea reafirmó una certeza: la lucha continúa hasta que se garantice el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la recomposición salarial necesaria y el fortalecimiento de una Universidad Pública inclusiva, gratuita y de calidad.
Ningún derecho se consiguió sin organización. Cada conquista fue fruto de la lucha colectiva. La Universidad Pública se defiende con trabajadoras y trabajadores organizados.