
Las paritarias se reabrieron y seguimos por la Ley de Financiamiento Universitario. Después de dos años y medio de lucha, organización y unidad, las trabajadoras y los trabajadores Nodocentes podemos afirmar que la perseverancia del movimiento universitario volvió a demostrar que ningún derecho se conquista sin compromiso colectivo.
La reapertura de la paritaria nacional universitaria representa un paso importante, fruto de la movilización permanente de las organizaciones sindicales, de la comunidad universitaria y de cada compañera y compañero que nunca resignó la defensa de la universidad pública y de los salarios.
Sabemos que este avance, aunque significativo, todavía no alcanza. La recomposición salarial continúa siendo una deuda y las universidades nacionales siguen atravesando una situación crítica por la falta de financiamiento adecuado.
Por eso, esta conquista no marca el final del camino, sino un nuevo impulso para seguir luchando. Desde APUNSAM, junto a FATUN y al conjunto de las organizaciones del sistema universitario, reafirmamos nuestro compromiso de continuar la pelea hasta lograr la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, una herramienta indispensable para garantizar universidades públicas con presupuesto, salarios dignos, investigación, extensión, becas y condiciones de trabajo acordes a la enorme tarea que llevan adelante sus trabajadores y trabajadoras.
Nuestra historia demuestra que cuando la comunidad universitaria permanece unida, organizada y solidaria, es capaz de defender sus derechos y conquistar nuevos avances. No bajaremos los brazos hasta que la universidad pública cuente con el financiamiento que necesita y quienes la sostienen todos los días reciban el reconocimiento que merecen.
La educación pública no es un gasto, es una inversión estratégica para la producción y el desarrollo de la Nación. Los derechos se defienden ejerciéndolos, seguiremos luchando con la misma convicción que nos trajo hasta aquí.
La unidad es el camino, la organización hizo posible esta conquista y la lucha continúa hasta que la Ley de Financiamiento Universitario sea una realidad efectiva para todas las universidades nacionales.